


Evoque con mi mirada tu recuerdo, pero para tenerte a ti necesitaba emplear otro lenguaje…
(Fuente: aguerridaemocional)

En la azotea

Plomiza como la espera,
como la tarde que ya vendría,
paciente y exacta como la mano
amputada del deseo,
como el abismo del no ser, como el llanto
que enaltece al rincón solitario de lo que fuimos,
como el beso furtivo de los años púberes;
la soledad siempre regresa.
Intentas no mirar y miras,
y sabes que todo es nada,
aquí
donde aguardas, cuerpo
ausente entre placenteros cadáveres, indolente
mixtura de todo cuanto el ilusorio gozo depositó
en tus manos,
quietud que ya a nada perturba.
David Díaz